
las mismas palabras de siempre y alguna falsa sonrisa ocasional,
ya sin el brillo en tus oscuros ojos,
ya sin en el nerviosismo de los viejos tiempos,
ya no siento aquel temblor en tus manos como antaño,
ya no más miradas al suelo o palabras torpes.
Sí, supongo que de alguna manera debía ser así...
Sentados en el mismo lugar de siempre,
el mismo paisaje, la misma gente, la misma brisa,
pero ya no es lo mismo.
Tus ojos líquidos ya no me hablan,
tus manos me tocan sin sentirme
tus labios me besan distantes...
se nos ha ido de las manos...
esa mirada, sé que la he visto antes, ahora lo entiendo,
no me he convertido en otra cosa que no sea una simple obligación,
y no sé porqué aún sigues aquí,
porqué yo aún insisto en tomar tu mano,
porqué el tiempo parece haberse detenido y la felicidad haberse
marchado con ello...
¿porqué seguimos vivos después de este holocausto?