
Mis labios sobre tu cuello...pareciese que ya lo había soñado antes. Entre el carmín de tu sangre y la palidez de mi rostro se consume esta historia.
Te seguí un par de noches, de seguro no lo notaste. Pensé que podrías ser tú la desinteresada princesa que le entregase su amor a un monstruo para convertirlo en tu príncipe; niñerías mías, supongo. Después de todo, ¿qué se puede esperar de un príncipe oscuro?, ¿de un vasallo de las tinieblas?... ¿o de un cadáver tan bello?
Te seguí un par de noches, de seguro no lo notaste. Pensé que podrías ser tú la desinteresada princesa que le entregase su amor a un monstruo para convertirlo en tu príncipe; niñerías mías, supongo. Después de todo, ¿qué se puede esperar de un príncipe oscuro?, ¿de un vasallo de las tinieblas?... ¿o de un cadáver tan bello?

No hay comentarios:
Publicar un comentario